viernes, 29 de enero de 2016

Poesía - El sabor de la ignorancia

La algarabía de las alas al volar
en el horizonte anaranjado del cielo
que nadie osa con ojos castigados mirar
preocupados de su propio conocimiento enfermo.

Amplios aplausos retumban en mi cabeza
mientras observo el humo de una pistola.
Aplausos dirigidos a la ingrata demagogia,
pistola que hace disparar balas rotas.

Comenzamos el camino del dolor y la tortura
sintiendo el acuñado frío de la plata en la piel
mientras creemos en el gorrión que vuela con soltura
y saboreamos el dolor como la miel.

Cuando pagamos nuestra deuda con la guadaña
y caemos en el insólito placer de la ignorancia,
observamos que el vano gorrión ya no acompaña
a nuestra mente repleta de idiosincrasia.

Una lágrima caliente cae en la costera roca,
una manos se dejan caer sobre unos cordones,
ojos que lloran viendo el realismo en la maldita hora,
manos que se agachan como en la noche los girasoles.

Nunca conoceré la satisfacción de lo poco,
jamás la piedra de mi cráneo estará acomodada,
porque el hombre vive sabiéndolo todo
y muere sin saber nada.

2 comentarios:

  1. Que buen poema. Lo hemos disfrutado mucho. Excelente.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, me alegro de que lo disfrutéis.

    ResponderEliminar