martes, 3 de enero de 2017

Microrrelato - La pluma y el papiro

La pluma era joven pero el papel muy viejo. Tan joven que no comprendía que estaba hiriéndole con cada punzada así que tras desangrar el papel la pluma empezó a desaliñarse y a oscurecerse. Había sido necesario matar muchos folios para dejar de escribir haciéndoles daño, finalmente sólo se hacía daño a sí misma hasta que perdió todas las plumas. 

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