jueves, 3 de noviembre de 2016

Poesía - Cianes, malvas y amarillos

Cianes, malvas y amarillos
sobre aceras mustias y mojadas
agolpando alaridos
que se ahogan por las pisadas.

Luces ciegas, ruidos sordos
aires solitarios e incomprendidos.
Alrededor de pensamientos rotos
una masa de hombres vacíos
un bullicio de hombres locos.

Un tic tac sin frenos
un nacer y morir silencioso
un te quiero moribundo
la ira después del llanto...
y
luego
            Silencio efímero, desbordado.

Sembrar paz en el silencio
nunca debe ser un descanso,
la guerra de los corazones inquietos
ha de vencer al te quiero moribundo
a la ira y al tierno llanto
al vivir esclavo de la muerte
al temor a ser escuchado.

La palabra, maldición de pueblos
que dos grandes robles quiebra
puede unir lo que separan los hombres
con la mayor de las fuerzas.

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