viernes, 20 de mayo de 2016

Relato - Bajo el mar

Todo a mí alrededor es hermoso, mi mundo siempre ha estado lleno de belleza. Un reino de vida y color se extiende ante a mí, plantas de todas las formas y tamaños alegran el paisaje. Los corales siempre han sido los reyes del fondo marino, no hay planta más abundante en el mar y en su variedad está su belleza: los hay rojos y sólidos cual rocas; blancos y esponjosos, parecidos a manos que se dejan llevar; también los hay de colores intensos, de ramificaciones tan cerradas que pocas criaturas pueden atravesarlos. Si los corales son los reyes del lecho marino, entonces las algas son su cohorte. Hogar de muchas especies de peces y crustáceos, y su refugio cuando el peligro amenaza su existencia. Es divertido nadar cerca de las algas, nunca sabes que encontraras escondido en su interior y hacen cosquillas si te acercas lo suficiente.
La vida me rodea allá donde mire, un sinfín de peces y criaturas marinas nadan por doquier. Todos son tan distintos, tan únicos en sí mismos. Con el tiempo es fácil conocerlos, este reino es tanto mío como suyo y debemos convivir en él. Veo a unas anguilas nadar en el fondo, tan esquivas y solitarias como siempre. Una medusa nada sin prisa sobre los corales, moviendo sus tentáculos en un ritmo metódico y sin pausa. Nunca sé lo que piensan las medusas, siempre han sido un misterio para mí.
Veo al terror del mar frente a mí, moviendo su cuerpo blanco y esbelto con orgullo. Sus ojos nunca cambian, todos tienen la ferocidad pintada en el fondo de sus negras pupilas. Pasa de largo sin prestarme atención, ignorando mi presencia. Tampoco es que me importe, siempre ha sido así con los tiburones. La mayoría del tiempo nos dejan en paz, pero el hambre los convierte en bestias feroces y entonces es imposible razonar con ellos, correr es la única salida. Unas veces lo conseguimos y otras no, así es el ciclo de la vida. Mentiría si dijera que no me gustaría que desaparecieran, pero ese es un pensamiento egoísta. El mar es de todos y esa verdad es innegable, tanto si me gusta como si no.
El azul es el rey, dueño y señor de todo cuanto veo. Está en todas partes, no por nada llaman al mar “el reino azul”. Hay muchas cosas de mi hogar que no sé, es tan extenso que es imposible conocerlo todo. En ocasiones pienso que es eterno, que no tiene límites, pero sé que eso no es cierto. Una tortuga me dijo una vez que hay muchos mares, que hay plantas y criaturas que jamás imaginaría. También me contó que en uno de esos mares hay una grieta negra, una brecha inmensa donde no llega la luz del sol, un lugar oscuro en el que viven criaturas terroríficas. Sólo de pensarlo me dan escalofríos, ¿quién podría vivir en aguas tan oscuras? Prefiero no saberlo la verdad.
Hoy es un día bonito, de aguas claras y cristalinas. No siempre es así, en ocasiones la luz no toca el agua y todo se vuelve triste y sombrío. Odio esos días, especialmente cuando escucho los horribles ruidos del exterior, rugidos estridentes que me hacen temblar. Por suerte hoy no es así, es un día de luz y por tanto puedo salir fuera.
Nado hacía arriba y saco la cabeza fuera. El exterior es extraño, diferente. Veo el mar pero no estoy dentro de él, al menos no por completo. Miró al “mar de arriba”, al cielo. Me recuerda a mi hogar, otro azul eterno que no tiene final pero está vacío, no hay nada. Lo único que veo son esas cosas blancas y esponjosas, siempre quietas y silenciosas. Muchas veces he preguntado que son, pero nadie sabe darme una respuesta.
Me pregunto porque puedo respirar fuera del agua, no lo sé pero doy las gracias por ello, por poder ver aquel mundo prohibido para mí. El cielo y el mar parecen juntarse, me siento entre dos mundos pero sigo siendo parte del mío, siempre será así. Son tan parecidos y al mismo tiempo tan diferentes: ambos son extensos, pero solo uno es mi hogar; el cielo está vacío, mientras el mar está lleno de vida. En ocasiones veo a criaturas extrañas surcando el cielo, flotando en él. No tienen escamas y son pequeños, su cuerpo es blanco y negro y sus aletas son fuertes, esbeltas y parecen suaves. Sus bocas son parecidas a las de los pulpos, pero sus picos son largos y tienen dos orificios en la punta. Creo que se llaman pájaros y lo único que les interesan son los peces pequeños.
Ya solo me queda una cosa por hacer, mi pequeña liberación. Meto la cabeza en el agua y nado hasta abajo, mis aletas tiemblan de la emoción. Salgo disparada hacia arriba, pronto mi cuerpo sale del agua y vuela por el aire. Siento el viento acariciando mi piel y mis escamas, meciendo mi pelo con suavidad. Veo el cielo en todo su esplendor y al sol, el gentil sol que nos da luz y calor sin pedir nada a cambio. Estoy volando, sé que es un vuelo corto, que pronto volveré a mi hogar en el agua pero esta sensación de libertad, este gozo interno, no tiene precio.
Se ha acabado, caigo al agua con un chapoteo suave y me hundo en ella. La emoción se ha ido, estoy de vuelta una vez más. Siempre ocurre lo mismo, disfruto de la libertad unos momentos y entonces se esfuma, como un pez pequeño entre las algas, como las burbujas en el agua. En verdad soy libre todo el tiempo, ya sea en mi mundo o en el exterior, pero por alguna extraña razón siento fascinación por el exterior. Quizás solo sea una ilusa, quizás solo desee lo que no puedo alcanzar.
El mar es mi mundo, pero de alguna manera también lo es el exterior. Pertenezco al agua, pero puedo respirar el aire. Siempre he sabido que mi raza y yo somos diferentes del resto, no somos peces del todo. Mi padre dice que somos lo que somos y eso es lo único que importa. Tengo un mundo entero que explorar y una familia que me quiere, no necesito más para ser feliz.

6 comentarios:

  1. Oisssss cómo me gusta esa fascinación de la chica por todo lo que respira y ve, es una inocencia que solo tengo el privilegio de tener en mis viajes cuando descubro paisajes fascinantes :) Me ha encantado cuando habla de las aves, de cómo los siente más libres que nada en el mundo, me ha transmitido melancolía por ese sueño inalcanzable, y como intenta imitarlo tímidamente con su salto al final. Muy bonito, poético :)

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    1. Me alegro de que te haya gustado tanto, no sabes que alegría me das :) La verdad es que estaba un poco nervioso, al emplear un registro nuevo tenía ciertos reparos en que fuera a gustar y me preocupaba un poco bastante; pero ya estoy más tranquilo :)

      El juego en el relato está en esa mezcla de mundos, en la fascinación que siente por el mar y por el mundo exterior. La criatura no hay que decir cual es (puse "Bajo el mar" a caso hecho, quien no sepa que canción es no ha tenido infancia xD). La poesía no es lo mío, pero se hace lo que se puede :)

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  2. No está mal jaja Quedó bonito e ingenuo como la sirena siente que vive en un lugar maravilloso (el mar), pero a la vez desea salir fuera para entender la parte de su naturaleza que no pertenece a este. Me gustó, pero yo esperaba algo más de acción, o que hubiese conocido a un humano, o algo por el estilo jaja

    Me gustó también que estuviese en primera persona, se ve más claro el personaje :DDDD

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    1. Tenía mis dudas sobre si te gustaría o no, fue uno de mis relatos más "extraños" por así decirlo. Podría haberlo hecho pero eso ya lo hice en otro relato, ya te diré donde jeje

      La primera persona era casi un requisito, no quería hacerlo en tercera persona porque sería menos personal y no es lo que pretendía. Celebro que te haya gustado ^^

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  3. ¡Buenas de nuevo, Jasp!

    Por si ya de por sí no habíamos tenido suficientes criaturas sobrenaturales, ¿por qué no una mas y por qué no una sirena?

    Me gusta la descripción del exterior por parte de la protagonista, en especial la de las aves, es divertida y curiosa. El final tampoco está mal, está cerrado desde mi punto de vista de manera adecuada y correcta: ''Tengo un mundo entero que explorar y una familia que me quiere, no necesito más para ser feliz''. También quiero añadir que ese momento en el que nuestra criatura sobrenatural da un pequeño salto al exterior nos transmite paz y serenidad.

    Como siempre quiero corregir algunos pequeños fallos:

    -''Nunca sabes qué encontrarás''.
    -''Muchas veces he preguntado qué son''.
    -''Me pregunto por qué puedo respirar fuera del agua''.

    Omitiendo esto último, mucho ánimo. Este escrito debido al uso de primera persona y teniendo en cuenta que ha sido exclusivamente descriptivo es cercano. Hay mejores pero también peores.

    ¡A seguir escribiendo!

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  4. Desde el titulo pense en una sirena y segun como iva el relato lo fui comprobando , me gusta 😋 que bonito una historia de sirenas , uno de las pocas" especies " que puede vivir en dos mundos , pero pertenecer solo a uno ...
    Me gusto mucho... ya sabes lo que pienso ...😀

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