miércoles, 30 de marzo de 2016

Relato - Última vez

El bosque estaba tranquilo, nada rompía la calma que se respiraba en el ambiente. La luz del sol se colaba entre las copas de los árboles, iluminando todo con timidez. A excepción del cantar de los pájaros, solo se oía el traqueteo de las ruedas de una bicicleta.
Aileen iba montada en su bicicleta por el sendero, un camino estrecho que atravesaba el bosque de parte a parte. Siempre le había gustado la naturaleza, perderse en la quietud del bosque y disfrutar del aire puro y los animales, olvidándose así de la ciudad y su ajetreo. En el bosque se sentía más tranquila, más segura. Lo sentía como su segunda casa, como un lugar donde podía refugiarse cuando los problemas en su vida diaria eran demasiados para que pudiera soportarlos.
Aquel era uno de esos días, un día de problemas, por lo tanto lo mejor para ella era perderse y olvidarlo todo por unas horas. Solo quería respirar el aire puro y oír los sonidos del bosque, dejar que el bosque calmara sus inquietudes. En ese momento la chica pasaba por su parte favorita, donde la vegetación era más espesa y tenía que dejar la bicicleta para adentrarse en los árboles.
Un sonido rompió el silencio, quebrando la calma que el bosque transmitía. Aileen se paró en seco, sorprendida por lo repentino del ruido. Había sonado cerca, no sabía lo que era. Le pareció un lamento, un sollozo, la dolorosa queja de alguien; pero fue tan repentino y tan débil que no podía asegurarlo.
« ¿Qué habrá sido eso?» se preguntó a sí misma.
El sonido volvió a repetirse y esa vez no tuvo duda alguna de que era un llanto. Era débil, apenas más fuerte que un susurro, pero estaba ahí, podía oírlo perfectamente. No sabía cómo ni por qué pero tenía la certeza de que estaba cerca, de alguna forma sabía que la persona que lloraba no estaba lejos. La dirección de la que provenía estaba clara, el sonido vino de la espesura frente a ella, del mismo lugar por el que ella quería adentrarse.
Diversas emociones se agolpaban en su interior, intentando imponerse por encima de las demás, disputando por ser la única que guiara sus acciones: miedo, incertidumbre, compasión, cobardía. No le gustaba como sonaba aquel lamento, le provocaba escalofríos y una profunda tristeza al mismo tiempo. Se quedó justo donde estaba, sujetando la bicicleta, mirando al bosque profundo que se extendía frente a ella.
Al final fue el sentido común quien se impuso con un pensamiento fuerte e innegable: tenía que ayudarla.
«No me gustaría que me dejasen sola en el bosque» pensó para reafirmar su decisión «Yo también estaría asustada»
Aileen dejó la bicicleta tumbada en el camino y se adentró en la espesura. No era nada nuevo para ella, conocía el sendero tan bien como cualquier animal del bosque y, al igual que ellos, no había nada que pudiera asustarla.
Al principio avanzó sin problemas, la vegetación se hacía más profunda a cada paso pero aún podía moverse con soltura. No le molestaba aquello, ya estaba acostumbrada a meterse en los arbustos, a sentir el roce de las ramas, a colarse entre los árboles. Ella siempre lo había sabido, no era una chica de ciudad como su familia, quizás pudiera tener miedo del bosque de noche pero no en ese momento, no con la luz del sol colándose entre las ramas y dándole un aspecto cálido a todo.
Podía oír el llanto cada vez más cerca, repitiéndose en una letanía continua, un lamento apagado que le encogía el estómago por la angustia y le crispaba los nervios, que le provocaba escalofríos y la apenaba en lo más profundo. Con la cercanía de aquel lamento surgió una pregunta, algo que no se había planteado antes: ¿Qué hacía sola en el bosque, llorando y lamentándose de esa forma? La respuesta a esa pregunta era algo que no sabía, al menos de momento.
La vegetación era cada vez más frondosa, había llegado a la parte profunda del bosque. Ya no podía moverse con tanta facilidad como le gustaría, el camino ya no era tan sencillo; pero estaba cerca, muy cerca. Podía oírlo con inquietante claridad, tan próximo como si estuviese a su lado, y quizás fuera así. Sabía bien que había más adelante, más allá de ese mar de árboles y arbustos había un claro, un lugar donde solo la hierba crecía y que recibía la luz del sol de lleno. Ella estaría allí, estaba segura.
«Ya casi estoy»
Solo un poco más y habría llegado. Pasó entre los árboles, se agachó para atravesar los arbustos, buscó otro camino cuando los árboles le cortaban el paso. Veía la luz, opacada por la sombra de los árboles pero estaba ahí, el sendero estaba justo delante.
De repente uno de los arbustos frente a ella se movió abruptamente. La chica se detuvo asustada por lo que pudiera salir del arbusto. Sabía muy bien que había animales peligrosos en el bosque, pero era tanta la preocupación, que guiaba sus acciones, que ni siquiera se paró a pensarlo. El arbusto no paraba de moverse, cada vez se movía más.
Entonces una forma salió del arbusto, una sombra rápida que pasó por su lado muy deprisa, tan rápido que apenas le pudo echar un vistazo. Aileen soltó el aire, respirando aliviada.
«Solo era un tejón» pensó más tranquila.
El claro y la chica la esperaban más adelante, esperaba que no fuera nada grave, que la chica estuviera bien. Se internó en la maleza y avanzó hacia la luz, todo se hacía más claro conforme avanzaba. Ya la veía, justo en el centro del claro, arrodillada y sollozando con intensidad. Parecía de su misma edad.
«Seguro que se ha perdido y no sabe cómo volver»
Salió de la maleza y entró al claro. Como tantas otras veces sintió el cambio, la luz que lo envolvía todo frente a la penumbra del bosque. La primera vez que llegó allí, pensó que era como si hubiera entrado en un lugar distinto pero seguía siendo el bosque que tan bien conocía.
Aileen dio unos pasos con vacilación, teniendo mucho cuidado de no sorprenderla. Ya estaría bastante asustada y no quería que saliera corriendo, aunque no creía que eso llegara a ocurrir. Aquella situación le recordó a su infancia, a aquella vez cuando ella se perdió en el bosque. Era como un déjàvu, sintió que aquello ya lo había vivido pero ella no era la perdida esa vez y esa chica no era ella.
Ahora que estaba a su lado el llanto no le parecía tan fuerte, era más bien un sollozo apagado, parecía que llorase más por costumbre que porque lo necesitase. Llevaba un vestido blanco, era rubia y su rostro estaba oculto entre sus manos, las mismas que amortiguaban su lamento.
— ¿Estás herida? —le preguntó.
Paró de llorar en el mismo instante en que dijo esas palabras, como si las estuviera esperando para detenerse. No hizo nada, se quedó como estaba, sin hacer el menor ruido, sin decir una sola palabra. El bosque enmudeció con ella, un silencio tenso se apoderó del bosque.
Aileen comenzaba a ponerse nerviosa. No le gustaba el silencio ni la actitud silenciosa de la chica, era incomoda, casi tétrica.
—Oye, ¿estás…?
La chica se movió despacio, lentamente, en un movimiento tan fluido que parecía ensañado. Se incorporó y la miró a los ojos, Aileen contuvo un grito y se llevó las manos a la boca.
Su pelo era rubio, tan claro que parecía blanco, y sus ojos estaban inyectados en sangre pero no como si estuviera enferma, eran de un rojo tan profundo que parecía que lloraba sangre. Su expresión no transmitía nada, no había ni rastro de pena ni de ninguna emoción. Era como una máscara de mármol, una cara incapaz de mostrar nada.                        
Aileen retrocedió aterrada y desvió la mirada, incapaz de mirar a la cara a esa chica. Sintió que un escalofrío le recorría la espalda, el primer indicio del miedo que se apoderaba de ella por momentos. Gritó al ver la falda de su vestido, completamente blanco. No veía sus pies, su figura desaparecía en la parte de abajo, volviéndose etérea a partir de aquel punto.
Cayó al suelo, petrificada por el miedo. Quería gritar pero no podía, su voz se había quedado atrapada en su garganta, incapaz de emitir sonido alguno. No quería verla, deseaba mirar a cualquier otra cosa menos a ella pero la estaba mirando, miraba a aquella chica con pánico, con el más absoluto terror.
Aquella chica abrió su boca y emitió un grito estridente, un chillido tan agudo y aterrador como nunca antes había escuchado, un sonido tan horrible que se le saltaron las lágrimas por el miedo. Salió corriendo de allí, dando zancadas pavorosas y apresuradas sin mirar atrás.
Nunca jamás volvió al bosque. El recuerdo de esa experiencia persiguió a Aileen por el resto de su vida y, al final, aquella chica fue lo último que vio.

7 comentarios:

  1. Jajaja no me lo creo xd Pobre chica, vaya suerte le ha tocado,... con lo que le gustaba perderse por ahí, y ahora quedará traumatizada para toda la vida :(

    La descripción del fantasma está chula, eso de los ojos (te mola poner cosas raras en los ojos xD) me ha gustado mucho, es muy de mi rollo!

    Se me ha hecho ultra corto, quiero más gore! más sangre y terrorrrr!! por qué el fantasma no se la comió? o algo similar? jaja qué mala soy

    Muy chulo Jasp!! Sigue así!! ^^

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  2. Me alegro de que te gustase, me siento muy orgulloso de eso :) No todos los relatos van a ser félices, tuve que escoger el bosque por la criatura del relato. En verdad la idea original era ambientarlo en la típica llanura irlandesa con el mar de fondo, pero no pudo ser xD

    Lo de los ojos es mera casualidad, pequeños detalles que daban pistas sobre la criatura del relato. Ahora que lo has dicho me di cuenta que hice lo mismo con Ellie (la vampiresa de "Beso Mortal" y la criatura de este relato). Me alegro de que te gustase, ¡espero que estés impaciente por las siguientes partes!

    Recuerda que el del gore es Randolph, yo solo doy forma a lo que se me ocurre en función de lo que me pide el relato xD La criatura de este relato no come gente, ¡deja de torturar a mis personajes jaja!

    ¡Muchas gracias, Leila! Cuenta con ello ^^

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  3. Lección de hoy: nunca desviarse del sendero de un bosque por ninguna razón jajaja
    ¡Vaya! No me esperaba tan tétrico el relato, por un momento pensé que estaba leyendo a Randolph xDDD Pero me ha gustado mucho.
    Al igual Leila, yo también me fije que en cada relato algún personaje tiene algo especial en los ojos.
    ¡Ya tengo ganas de leer los siguientes!

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    1. ¿Ves? Ya has aprendido algo, recuerda: nunca ir sola a un bosque profundo jaja.

      Te diría que este es el que más te va a asustar, pero te mentiría. Posiblemente haya otro que te asuste más xDDD

      La verdad es que en eso lleváis razón los dos, tanto en "Beso Mortal" como en este puse el pequeño detalle de los ojos para dar pista sobre la criatura en cuestión.

      ¡Eso, eso! ¡Que no falten ganas de leer!

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  4. ¡Ey, Jasp!

    En mi tierra tampoco me vendría mal un buen bosque para despejarme (siempre que el animal más peligroso dentro de él fuese un conejo y no un ser extraño que llora y tiene los ojos rojos como los vampiros antes de chupar la sangre). Por cierto, ¿con qué fuerza lloraba la chica? Porque la protagonista hasta que encuentra a la fuente del llanto hace unos cuantos movimientos jajaja.

    Por otro lado tengo una duda, ¿ante qué ser se encontraba la chica? Los fantasmas no se pueden ver ni comunicarse con nosotros, la interpretación del final es muy libre.

    Por último quería corregir algunos aspectos ortográficos si no es molestia, aunque son fallos mínimos:

    -''Pero era tanta la preocupación, que guiaba sus acciones'': ahí no necesitas coma.

    -''Pero ella no era la perdida esa vez y esa chica no era ella'' – creo que esta expresión queda redundante, mejor sería decir solamente: ''pero ella no era la perdida esta vez''.

    -''Aileen retrocedió aterrada…'': te falta una sangría.

    Imaginaba algún tema similar a ''la dama del lago'', tal vez debido a mi obsesión por Bécquer. Me alegra saber que la historia no iba acerca de ella. No está mal.

    ¡Ánimo compañero!

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  5. 😳 woow es encerio ...
    Si yo veo a un fantasma tambien me asusto , segun yo puede ser la llorona 😳 o simplemente un fantasma ya que al no tener pies , no puede ser una bruja , pero me dejas en shock , porque terminas el relato asi????
    Me quede con ganas de mas..... porque los terminas tan asi???

    Que cosas mas hace tu criatura??

    Ya que lo unico que hace es lamentarse? Porque?

    Si yo fuera tu protagonista de la historia y veo esa cosa enfrente de mi , o me desmayo o al correr y al pasar los años me quedo y
    Traumada de por vida....

    Muy buen relato ....

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    1. [24/5 5:26 PM] Nallely💋: Es mas ya se quien es......
      [24/5 5:28 PM] Nallely💋: Es la que eh soñado como 3 veces que me pide ayuda pero esta tiene el pelo mas oscuro y tiene sangre en las manos y las muñecas como si hubiera estado encadenada

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