miércoles, 17 de febrero de 2016

Relato - Libertad

Era un día gris, las nubes de tormenta amenazaban con descargar en cualquier momento. Parecía como si el tiempo se hubiese visto influenciando por mi estado de ánimo.
Había tenido suerte de que la bala solo se clavara en una costilla. Tuve que permanecer en el hospital una semana hasta que pude moverme sin dolor, aun así de vez en cuando notaba un pinchazo por los puntos. Podía haber acabado peor, despertar en el hospital con Annia a mi lado casi estuvo bien; aunque lamentaba haberle hecho sufrir por eso.
Los días después de eso fueron raros. Annia se mudó a vivir a mi apartamento, ni siquiera tuve que proponérselo. Los periódicos no tardaron en difundir la noticia del asesinato de Sergey, seguramente ya se sabría en medio mundo que el heredero de los Kéldysh había muerto. Al ser el último miembro vivo de su familia sus pertenencias se subastarían y las que no se vendieran serían oficialmente propiedad del ayuntamiento. Es un poco triste que nadie lo echará de menos, apuesto que algunos incluso se alegrarían de que hubiese muerto.
Por fin todo había terminado. Ahora tenía todo lo que quería: una pareja, mi familia podía descansar en paz y podría llevar una vida tranquila; sin embargo me sentía vacío. Era cierto lo que decían, después de la venganza no queda nada. Me sentía perdido, sin rumbo. Llevaba tanto tiempo obsesionado con matar a los asesinos de mis padres que ahora, que por fin estaban bajo tierra, no sabía qué hacer. No es como si no me sintiera completo, vivir con Annia hacía que fuera fácil seguir adelante. Una vida feliz, sencilla, fácil.
A pesar de la felicidad que sentía ahora todavía me faltaba algo, aún me quedaba una cosa por hacer. Tardé un tiempo en darme cuenta de lo que era. Necesitaba volver al principio de todo, al motivo por el que mi vida giró en torno a una sola durante tantos años.
Las verjas del cementerio estaban abiertas de par en par, como si me invitaran a entrar. El repicar de un trueno resonó en el cielo.
— ¿Estás seguro de esto? —Annia me miró preocupada.
—Tengo que hacerlo.
Annia me apretó la mano para infundirme ánimos. Cuanto más me lo pensará sería peor, lo mejor era entrar cuanto antes. Con cierto esfuerzo me interné en el cementerio.
Todo era tal y como lo recordaba: un único camino atravesando el cementerio, los mismos árboles mustios y secos, la hierba grisácea por el tiempo, el sendero rodeado de lápidas. Había estado muchas veces allí de pequeño pero no como ahora, no sintiendo tensión a cada paso. Sabía que era todo psicológico, que no había nadie observándome, aun así no podía quitarme esa sensación de encima.
Vi sus tumbas mucho antes de llegar, el lugar era fácil de reconocer. Estaban al final del sendero, allí donde la hierba lo ocultaba y daba paso a un único grupo de tumbas. Según la costumbre de la ciudad las familias debían permanecer unidas incluso en la muerte y, siguiendo esa costumbre, las familias más importantes debían enterrarse separadas del resto.
Reconocí algunos de los nombres, personas que conocí y que al parecer murieron jóvenes. Lo lamentaba por ellos pero no estaba allí por eso, era a mis padres a quien buscaba.
Bastaron unos pasos más para llegar a sus sepulcros. Seguían como el primer día, limpias a pesar del paso del tiempo. Sabía muy bien que no era cosa del sepulturero, un viejo al que le traía sin cuidado el cuidado de las tumbas. Tampoco debía agradecérselo a ningún familiar, pues yo era el único miembro vivo de mi familia. La única a la que debía darle las gracias era a Annia, que estaba nerviosa a mi lado por lo que eso suponía para mí. Había visitado la tumba de mis padres todas las semanas desde su muerte, así mantuvo viva la memoria de mis padres y la mía propia antes de que nos encontrásemos.
Las lápidas eran de mármol negro, ni una sola mancha las empañaba. Sentía un nudo en el estómago al leer sus nombres, un recordatorio innegable de que descansaban allí. En letras doradas rezaban los dos nombres: Donovan Briers en la derecha, Nadia Briers en la de la izquierda.
Sentía la tristeza despertando en mi interior, retorciéndose por todo mi cuerpo. Daba igual el tiempo que pasará, su muerte sería algo que nunca podría olvidar. El recuerdo de aquella noche cobró vida en mi memoria, vivido como si lo estuviera viendo en ese mismo momento.
—John —noté la mano de Annia en mi hombro. La preocupación y la pena teñían su voz.
Estaba temblando.  Una lágrima silenciosa se escurrió por mi cara, no fui capaz de frenarla. Me había negado el recordar durante todo ese tiempo, no quise recordar el día que los perdí. Me centré en la venganza, fue más fácil dejarme llevar por la ira y el odio que por el dolor; pero había estado allí siempre, una cicatriz profunda de la que nunca me libraría.
Annia se acercó más a mí, giré la cara para que no me viera llorar.
—John —me llamó ella, sus manos sujetaron mi rostro con suavidad—. Mírame.
Moví la cabeza despacio, sus ojos se encontraron con los míos. Vi mi reflejo en su mirada, un espejo que me mostraba lo que yo mismo sabía. Vi a un hombre torturado, un hombre consumido por la pena. No podía negarlo cuando yo mismo lo veía, siempre había estado ahí pero nunca quise hacerle frente.
Dolía demasiado, me habría vuelto loco si hubiera tenido que soportarlo tanto tiempo. Nunca más podría ver a mi madre cocinando con una sonrisa, nunca podría volver a ver a mi padre tocando el piano. Los recuerdos estaban ahí, agolpándose en mi memoria, luchando por imponerse unos sobre otros.
Annia me soltó el rostro y hundió mi cabeza en su hombro, sentí sus brazos rodeando mi cuello. Su contacto era tan cálido, su abrazo alejaba poco a poco el frio que había congelado mi corazón con el paso de los años. Era como un bálsamo que, si bien no podía curar mis heridas, si las aliviaba tremendamente.
—Se ha acabado, John —la voz de Annia me susurraba al oído. Era tranquila, dulce, llena de comprensión—. No tienes por qué seguir soportando el dolor. Déjalo salir, ya has sufrido suficiente.
Aguanté todo lo que pude, pero oír esas palabras fue demasiado para mí. Lo hice, dejé salir el dolor que nunca pude expresar. Annia no me soltó en ningún momento, me abrazó con comprensión y cariño, susurrándome con su dulce voz mientras aliviaba mi dolor en su hombro.
Comenzó a llover, la fría llovizna cayó sobre nosotros. No me importaba, en ese momento solo existíamos Annia y yo. Estar a su lado era como una coraza que me protegía de todo, ni el agua ni el viento lograban molestarme. El mundo se tornó borroso para mí, lo veía todo a través de las lágrimas.
Me pareció ver a mis padres encima de las tumbas, sonriendo, mirándonos a Annia y a mí. Un parpadeo después ambos habían desaparecido. Nunca sabré si lo que vi fue un producto de mi imaginación o sus fantasmas; fuera verdad o mentira era algo que necesitaba ver.
Así acabó todo, mi historia de venganza y muerte había llegado a su fin. Una nueva vida comenzaría después de eso, pero en ese momento el futuro no me importaba. Pensé una última vez en el pasado, en lo que había dejado atrás y no recuperaría.
No sé cuánto tiempo estuvimos así. Lo único que recuerdo es estar abrazado a Annia mientras la lluvia caía a nuestro alrededor.

13 comentarios:

  1. ¡Mi hermana se llama Nadia! jaja

    Aunque no haya grandes sorpresas, uno se queda con la sensación de victoria amarga, como era de esperar. John tenía un objetivo que le consumía por dentro, y ahora que ha terminado ya no le ve sentido a su vida. La verdad, aunque esté con Annia —conocía a la familia por lo que veo, puesto que dices que se ocupó de las tumbas incluso antes de conocer a John, aunque no sé si me ha quedado claro— claramente no le llena el amor de esa mujer, ni de ninguna. Es lo que toca cuando se es alguien destrozado.

    Ya terminó, una pena, pero tal y como has planteado la historia, contar más no tenía sentido.
    Felicidades, Jasp, creo que es la primera vez que leo un relato corto y me ha enganchado :)

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    1. No le digas que le puse su nombre a un personaje muerto, es mejor que no lo sepa jaja

      Después de todo lo que ha pasado, John no podía terminar bien (en el sentido emocional digo). Estaba claro que iba a acabar con precuelas por lo sucedido, hay cosas que marcan de por vida.

      En efecto, la trama de los relatos se resume en acción con parcos detalles y esquema temporal completamente libre. Me alegro mucho de leer eso, espero que no sea la última vez, Leila :)

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  2. Vaya, que pena que se haya acabado jajaja. Me gusta el final (a diferencia de Randolph :P); quizá es lo que se esperaba, es decir, la tristeza y el sentimiento de soledad de John al ver su venganza acabada.

    Espero que el final sea un "final abierto", porque me pregunto: "¿Y ahora qué, John?" jaja ya que me dijiste, "quizá sea el comienzo de algo más grande..."

    Me hubiese gustado un poco más de descripción y profundización de los lugares y los personajes... pero claro, son relatos jajaj se trata de eso ¿no?

    Por cierto, a pesar de que me han gustado todos tus relatos, mis favoritos han sido "Traición" y "Tortura".

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    1. Es lo malo de las historias, que siempre tienen un final. Me sacas una gran sonrisa la verdad :)

      Ya sabes por experiencia que mi estilo es muy descriptivo, pero en los relatos tengo que poner un límite (aún así pienso que no ha estado mal a nivel de descripción, aunque lo podría haber mejorado jeje)

      "Traición" me lo esperaba porque es la parte favorita de la serie, pero con "Tortura" me llevó una agradable sorpresa. ¡Muchas gracias por leerme hasta el final, espero que te guste la serie Criaturas :D!

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  3. Bueno, pues terminado :)

    Aparentemente no pasa nada en este último capítulo, y al mismo tiempo pasa todo lo que tiene pasar. Tal y como lo habías planteado, la historia no necesitaba ya ningún giro de última hora (creo que la hubiera arruinado), pero sí un epílogo cargado de melancolía como es este.

    La interpretación es claramente unívoca, pero no por ello superflua: la venganza suele acabar con el vacío de aquel que la ejecuta, y, desde el primer relato, Briers estaba llamado a ser el reflejo de esa idea. La venganza del protagonista, como casi todas, resulta hueca; y el final está en consonancia con lo que el planteamiento requiere.

    Hasta ahora no había comentado ninguno de los títulos ("Justicia", "Tortura", "Traición", etc.) porque me parecían bastante planos -aunque buenos como síntesis de lo que acontece en cada uno de ellos-, pero en este caso "Libertad" sí me llama más la atención y me parece bastante acertado. Que Briers quede 'libre' al completar su venganza da una idea de lo preso que este estaba de sus propias emociones. La venganza es, a menudo, un sentimiento de necesidad más que de verdadero anhelo; el vengador entiende que solo a través de la venganza podrá vivir en paz consigo mismo, incluso aunque, como le sucede a Briers, nada ni nadie pueda ya devolverle aquello por lo que ha llevado a cabo su venganza (sus padres Donovan y Nadia, en este caso). Restituye, no obstante, el honor de toda su familia.

    Por hacer una última valoración de los seis relatos en conjunto -pues forman sin duda un todo-, destacaría la capacidad de inventiva que tienes para escribir. Son historias al uso, pero están bien hiladas y organizadas en una estructura introducción-nudo-desenlace clara. Por otra parte, tienes mucho margen de mejora en lo que respecta a la forma: desde la elección del léxico hasta, sobre todo, el estilo narrativo estoy convencido de que puedes dar mucho más aún.

    Te felicito por la sextalogía y te animo a seguir escribiendo. Seguro que lo mejor de tu producción está por venir :)

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    1. Eso es, como bien dices al final pasa lo que tenía que pasar: la venganza de John ya ha llegado a su fin, lo que necesitaba era despedirse de su pasado para poder vivir su futuro. El epilogo melancólico pone el broche de oro a las andaduras de John (o tal vez no, el tiempo dirá...).

      Ya sabes lo que dicen, la venganza es una espada de doble filo: mientras John fue llevando a cabo su objetivo con cada una de las muertes se siento lleno, cegado únicamente por el poder vengar a sus padres; pero una vez terminada su misión no le queda nada, el vacío es tan grande que difícilmente desaparecerá enseguida. Ahora es el momento de que el protagonista lama sus heridas y pueda seguir adelante.

      Respecto a los títulos, a nivel personal pienso que un buen título debe dar pistas sobre el contenido del relato (capítulo si se trata de un libro), pero nunca decir de más. Intente conseguir eso con cada uno de los relatos, si bien es cierto que "Libertad" es especialmente significativo por la verdad que encierra. Los cuatro primeros títulos reflejaban acciones violentas y sentimientos oscuros, "Justicia" simbolizaba el final de esa venganza y el cumplimiento del ideal de justicia del propio John; en cambio "Libertad" es el final en todos los sentidos, la liberación moral de John, el momento en que es libre de las cadenas del odio y siente una emoción tan humana y triste como la melancolía.

      Esta serie, como ya te comenté en alguna ocasión, fue un pequeño experimento, el desarrollo de una técnica de escritura que quería poner en práctica. Los seis relatos que conforman "Asesino" podría decirse que son el esqueleto de lo que será un futuro libro, las escenas más importantes por así decirlo. Dicho de otra forma: en esta serie aparecieron las escenas claves, aquellas en las que se contaba el corazón de la historia y que, a pesar de la falta de detalles y el vacío de información existente entre medias, tenían sentido de la forma en las que están escritas. No te discuto que aún tengo mucho que mejorar, tengo tiempo para aprender y desarrollar mi estilo aún más.

      Muchas gracias por haber llegado hasta aquí, confió en seguir contando con tu valiosa opinión en series venideras. Aún tengo mucho que contar y muchas ganas de seguir escribiendo nuevas historias :)

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  4. Y llegamos al último relato... Final en mi opinión agridulce y esperado, ya que una vez que ha cumplido su objetivo final, no le quedan razones para continuar..

    Enhorabuena, me ha gustado mucho como lo has planteado y la manera de la que lo has relatado. Me ha tenido enganchada como ya he repetido hasta la saciedad anteriormente desde que me lo recomendaste leer, y te vuelvo a felicitar por ello.

    Saludos.

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    1. Me alegro de que hayas disfrutado de la serie hasta el mismísimo final, me hace sentirme orgulloso que haya sido así :)

      Lo cierto es que hay diversidad de opiniones en cuanto al final, algunos dicen que esperaban que muriera y otros que se alegran de que sobreviviera. Yo personalmente soy más partidario de lo segundo, aún tengo planes en mente para John (pero ssh, es un secreto).

      Muchas gracias por haber llegado hasta aquí, te daría un abrazo enorme si pudiera. Muchos besos para ti, Alexandra :)

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  5. He de admitir que me gusta el final, aunque se pueda intuir perfectamente. Tal vez creo que me agrada porque dejamos de lado ese tono frío y distante típico de Briers y vemos más bien un sentimiento más profundo: el de la desolación, el del vacío y, además, un profundo cariño hacia su amada.

    Escena acorde al momento, día lluvioso y, ¿frío?, puede ser. Dos personas abrazadas y sin paraguas, olor a humedad, soledad, cementerio... suena perfecto.

    Como siempre anoto que corrijas alguna errata jeje: *pasara = pasara.

    Y, por último, te felicito. Argumentalmente en la historia no pasa prácticamente nada pero tampoco es que eso me moleste porque en mis ratitos de lectura no me he sentido para nada aburrida ni mucho menos. A seguir así, trabajando duro y ¡enhorabuena!

    ¡Saludos!

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    1. Perfecto entonces, no podía ser de otra forma una vez culminada su venganza. John ya no tenía motivos para seguir siendo frío, ahora ya puede volver a ser el era antes aunque las heridas no se cerrarán tan fácilmente, suerte que tiene a Annia a su lado para consolarle y hacerle feliz.

      La escena final me gustó bastante la verdad, quedó tal y como me la imagine (créeme, es muy difícil que eso pase. Normalmente imaginó una cosa y sale algo parecido pero casi nunca como lo visualice en mi mente, en cambio esta vez si pasó así y soy feliz por eso).

      No me libró ni en el mismo final de las faltas, gracias una vez más jaja.

      En cada parte se veía una cosa y sucedían muchas más, desde luego no creo que te hayas aburrido en ningún momento y que disfrutases la lectura en todo momento. ¡Seguiré esforzándome para dar mi mejor esfuerzo!

      ¡Saludos y muchas gracias por leer!

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  6. Para ser lo primero que leo de ti, me has dejado con ganas de más, ¡Qué intensidad! Me gusta mucho tu escritura: clara y fluida, con una descripción impecable y una narración que hace que todo vaya cobrando sentido en mi cabeza. Haces que quien lea a John conecte con su dolor desde que cuenta la muerte de su familia, pasando por saber que su padre es el traidor y terminando en un llanto incesable. He de decir que hay algo de predecibilidad en el final, pero eso no significa que sea una mal despedida del relato. Ahora solo me queda seguir leyéndote, ¡un besazo!

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  7. Wooow un final triste y ala vez felis, logro su venganza y no perdio el amor, termino con su dolor y robo su pasado.....

    Cada uno de tus capitulos me.los imagine, vivi el momento ,relatas tan bien que no es necesario ponerle cosas de mas....

    Aunque claro tengo un mal sabor de boca al saver que ya no hay capitulo nuevo y que aqui es donde termina la historia , diciendole adios al dolor.....

    Muchas felicidades !!! Eres un gran escritor jasp..
    👏👏

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    1. Feliz
      Olvido
      Saber





      Y dandole la bienvenida ala felicidad.....

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