viernes, 15 de enero de 2016

Relato - Tortura

Caminé por el callejón con tranquilidad, no me preocupaba ser visto. Nadie iría por ese barrio de la ciudad, mucho menos de noche. Aquellas calles eran un nido de ratas, de ladrones y delincuentes; o como dirían las noticias: el nido de la lacra social. Gracias a mi reputación no me molestarían, había extendido el rumor de que conocía al asesino y que cualquiera que se pusiera en mi camino correría la misma suerte que sus víctimas.
Las pocas personas que me crucé se quitaron de en medio, no disfrutaba del miedo pero en ocasiones como aquella era útil. Doblé la esquina y vi al guarda que había puesto en la puerta, aunque llamarlo así no sería adecuado. Solo era un tipo con aspecto amenazador y que haría lo que fuera por dinero, no me conocía ni yo a él y eso lo hacía perfecto.
Estaba echado en la puerta, con una mirada y una expresión hosca que disuadiría a cualquiera de acercarse. No dijo nada cuando me vio, solo se limitó a apartarse. Metí la mano en mi bolsillo y saqué la bolsa de cuero.
—Largo —abrí la puerta y le lancé la bolsa.
Asintió con la cabeza y se fue sin más, lo perdí de vista al girar la esquina. Seguramente se gastaría el dinero en una noche de borrachera y lo olvidaría todo, igual que la noche que lo encontré. Mejor así, no le convenía involucrarse en esto. Entré en el pasillo oscuro y cerré la puerta detrás de mí.
Encendí la linterna y bajé el tramo de escaleras. Por lo que sabía el subterráneo era propiedad de un médico callejero, un chapucero que sabía lo justo para atender a los que no tenían dinero a cambio de otros servicios. No era ético ni moral, pero eso a mí no me importaba. Bastó con darle dinero suficiente y el tipo accedió de buen grado, la última vez que lo vi embarco en un barco para salir de la ciudad. Le dije que no volviera en dos semanas, aunque con lo que le di seguramente no aparecería en un mes, tal vez más.
Llegué al final y entré en la habitación, apagué la linterna y encendí el interruptor de la luz. Un gruñido molesto surgió del fondo de la habitación. Después de varios días en la oscuridad absoluta hasta la mínima luz se volvía molesta, mucho más cuando solo tienes un ojo. Me quedé ahí parado y esperé.
Delante de mí estaba Yuri Pávlov, el mercenario más sanguinario en este lado del mundo y el brazo derecho del hombre al que buscaba. Sus facciones eran duras como si estuvieran esculpidas en roca, echarle un rápido vistazo disuadía a cualquiera de meterse con él. Pelo gris, expresión amenazadora y un único ojo de un azul apagado; nadie se hubiera sorprendido si fuera un animal salvaje encerrado en el cuerpo de una persona. Tenía tantos músculos como un militar retirado y un carácter arrogante a juego. No había sido fácil capturarle. Tuve que contratar un grupo numeroso para reducirle y echarles una mano, tenía un par de recordatorios en mi cuerpo del encuentro. Pensaba que esa sería la parte difícil. Me equivoqué por completo.
Aquel bastardo era resistente hasta la saciedad y, en contra de lo esperado, irritantemente leal a su dueño. Daba igual que le hubiera cortado un par de dedos de cada mano, que le privara de comida y agua durante días y lo dejase en la oscuridad absoluta, que su cuerpo estuviese lleno de heridas mal cicatrizadas. Nada de lo que hacía le soltaba la lengua y se negaba a cooperar, aunque eso tampoco era tan sorprendente. Sabía que estaba muerto y no mostraba ni la menor señal de traicionar a su jefe, sus respuestas seguían siendo cortantes a pesar de días de tortura y el cabrón disfrutaba siendo un estorbo. Yuri era plenamente consciente de que no encontraría a Sergey sin su ayuda, le estaba dando tiempo y ya le había conseguido bastante.
—Mira quien ha vuelto —dijo ligeramente divertido, en un tono que sospecho que usaba solo para molestarme—. Si es el azote de los bajos fondos, nada menos que John Briers. ¿Qué te trae por aquí?
Ignoré su comentario, no estaba de humor para responderle. Cogí una silla de metal y me senté frente a él con la silla del revés, de manera que mis brazos estuviesen apoyados en el espaldar. ¿Cómo podía aguantar tanto? Tendría que estar rogando por su vida pero ahí estaba, mirándome sin rastro de dolor y sujeto por unos grilletes a una silla eléctrica, solo que esta no estaba conectada a la corriente. No parecía preocupado en lo absoluto, a saber por cuantas torturas había pasado para permanecer tan tranquilo en una situación como esta.
Justo al lado había una mesa de quirófano con sus escasas pertenencias personales, la única que me interesaba era su móvil.
—Te has vuelto todo un asesino, John —se burló Yuri—. ¿Cuántos van ya? Primero fue Douglas, luego Rab y después esa zorra de Leyre. ¿Sabes? Yo le habría dado otro uso.
—No me importa tu opinión —respondí fríamente—. Solo hay una cosa que quiero oír. Dímela para que pueda matarte y terminemos con esto.
—Pierdes el tiempo, Briers —me molestó que usase el apellido de mi familia—. No voy a traicionar a mi jefe, tengo muy claro a quién le debo lealtad y no es a ti. Mátame de una vez, esta silla es bastante incómoda.
«Ganas no me faltan» pensé de mal humor.
Tenía dos opciones: matarlo y encontrar a Sergey por mi cuenta o seguir intentando sacarle información. No merecía la pena ni replanteármelo, solo había una solución.
Me levanté de la silla y la aparté a un lado de una patada. Ya me había cansado de su carácter arrogante, era hora de acabar con él.
— ¿Últimas palabras? —le pregunté mientras sacaba un cuchillo de la chaqueta.
—Por fin, pensaba que esto no acabaría nunca —contestó Yuri complacido, su ojo gris me miró fijamente—. No eres mucho mejor que yo, ambos sabemos lo que es matar a alguien. Solo eres un asesino, tus manos están tan manchadas de sangre como lo estuvieron las de tu padre.
¿Qué había querido decir con eso? Yuri no era un necio, quería que lo matara pero no me provocaría para morir antes.
—Mi padre era un buen hombre. No te atrevas a manchar su memoria en mi presencia —lo amenacé, acercando el filo del cuchillo a su cuello.
—Puede que lo fuera —dijo sin vacilación, sin importarle que las muescas del cuchillo rozaran su garganta—, pero hay algo que no sabes. Donovan tenía un oscuro secreto, algo que se aseguró de llevarse a la tumba.
—Y tú no vas a decírmelo, ¿verdad? —no lo creía, conocía lo suficiente a ese hombre para saber que era un truco. Yuri disfrutaba con el dolor ajeno, provocar un poco más antes de morir sería la guinda del pastel.
Sonrió con ferocidad, asemejándose más a una bestia salvaje que a un ser humano.
—Voy a morir de todas formas, así que no tiene sentido que guarde su “pequeño secretito”. Verás, John, tu padre…
De repente su voz se quebró, tras un pequeño espasmo su cabeza descendió hasta el cuchillo. Tiré el cuchillo por la sorpresa y retrocedí. ¿Qué acababa de pasar?
Me acerqué a Yuri y le levanté la cabeza. Sus ojos estaban abiertos, petrificados en un rictus mortal. La sangre brotaba de su garganta de la herida que involuntariamente le hice con el cuchillo.
«Está muerto»  pensé confuso  « ¿Pero cómo…?»
Mis pensamientos se vieron interrumpidos por un ruido repentino, no me costó mucho localizar la fuente del ruido. El móvil de Yuri estaba vibrando. Lo cogí sin miramientos, a él no le importaría.
Una voz masculina empezó a hablar al instante.
—Ha pasado mucho tiempo, John.
— ¿Quién eres?
—Sabía que al final irías a por él, de hecho lo estaba esperando —siguió hablando sin responder a mi pregunta—. Tuve que silenciarlo, hablaba demasiado. No quería que Yuri te estropeara la sorpresa.
Había algo en esa voz que me era extrañamente familiar. Esa confianza, ese tono petulante, la manera en que hablaba… Conocía esa voz, habían pasado diez años desde la última vez que la escuché.
—No has cambiado nada, Sergey —respondí con voz fría—. Sigues siendo el mismo cabrón sin piedad.
—Me halagas, John —sonaba complacido, el muy bastardo acababa de matar a su subordinado a sangre fría y no le importaba lo más mínimo—. Has estado matando a mis hombres uno por uno, Yuri era el último. Deja que te de las gracias por acabar con toda mi plantilla. Aquí hay alguien que quiere hablar contigo.
De repente se oyó un grito de mujer. Me quedé clavado en el sitio, esa voz era la de…
—Si le has hecho daño te juro que…
—No estás en situación de amenazarme —respondió con seriedad—. Pensé que te gustaría oírla, después de todo la has estado viendo bastante últimamente. Es realmente preciosa, ¿verdad?
— ¿Qué es lo que quieres, Sergey? —intenté ocultar la rabia que sentía, pero no lo conseguí. Su risa me enfureció aún más.
—Quiero acabar con esto de una vez. Hagamos una pequeña reunión. Solo tú, yo y ella. Como en los viejos tiempos.
— ¿Cuándo?
—Esta noche. El móvil de Yuri tiene un localizador, solo síguelo y llegarás hasta mí —hizo una pausa antes de hablar— y John, date prisa. Si no estás aquí en media hora tu querida Annia va a pasarlo muy mal.
Colgó antes de que pudiera responder. Grite de pura rabia. Había tenido mucho cuidado para que aquello no sucediera, ¿cómo la había encontrado?
Entonces lo comprendí todo. Yuri se había dejado atrapar, todos los días que perdí intentado sacarle el paradero de Sergey eran parte de la trampa. El mercenario era un señuelo y yo pique como un idiota, por mi descuido ahora ella estaba involucrada en esto.
La pantalla del móvil de Yuri mostraba un mapa. Dos puntos brillantes titilaban: el primero mostrada donde estaba yo y el otro, al norte, indicaba la localización de Sergey. No tenía tiempo que perder.

12 comentarios:

  1. Chan channnn
    ¿Todos los malos son parte de una mafia rusa? jaja
    Bueno, John ya no se anda con remilgos, mientras que al principio le costaba matar, ahora tortura y todo tan pancho, qué evolución más rápida! Aunque será por eso de "pasan largos lapsos de tiempo". ¿Habrán pasado más cosas durante esos vacíos?

    Al parecer ha entrado en contacto con el malo malísimo, pero por una vez él le lleva ventaja. Iba tan seguro con los otros 3 que con Yuri no se lo ha preparado tan bien, o en todo caso lo han hecho mejor los otros...

    Eso de que el padre tiene un secreto... ¿será él Sergei? ¿O el que maquina todo desde las sombras? ¿Está realmente muerto?

    ¿Y Annia? ¿Es la novia? Claramente es alguien que le importa, sino no se habría dado la pena Sergei de secuestrarlo...

    ¡A ver qué pasa en el siguiente cap!

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    1. No, pero reconozco que el nombre de los dos últimos si que son rusos jaja

      Ya te comenté que puse largos pasos de tiempo entre parte y parte para dar juego a la imaginación del lector. Como lectora tu eliges lo que pasa en esos meses, es parte de la magia de estos relatos.

      No todo le iba salir redondo, algún giro tenía que tener la historia. Si hubiera sido todo tan fácil, ¿qué gracia hubiera tenido la historia? ¡No por Dios! Ni se me ocurriría marcarme un Darth Vader, ¡por hay si que no trago xD!

      Eso lo descubrirás más adelante, paciencia :)

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  2. Vaya, ¡que buen final para el relato! Queda muy interesante, aunque no imagine que John, tan frío, calculador y sediento de venganza, pudiese quizá estar con una chica, Annia ... Y no esperaba esa muerte repentina de Yuri, aunque después de esas torturas jajaja

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    1. ¡Me alegro de que te gustase! Sorpresa, sorpresa xD La verdad es que a partir de aquí empiezan a descubrirse cosillas, ya lo descubrirás jeje... Ese es sin lugar a dudas el momento "WTF" de la historia, me gustó mucho escribirlo.
      ¡Disfruta de las últimas partes!

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  3. Me ha gustado este cuarto relato, creo que tiene pasajes interesantes. En líneas generales, toda la escena del interrogatorio está lograda y consigue transmitir la tensión del momento entre Yuri y John.

    Cada vez vas hurgando más en las emociones de Briers, y eso el conjunto lo agradece. Es más, tanto en el relato anterior como sobre todo en este has añadido un componente de incertidumbre que lo hace menos previsible y deja en vilo al lector.

    Prueba evidente de esto último es el final de "Tortura": esa llamada telefónica del tal Sergey y la amenaza que le hace este a Briers son de lo más inquietante. A ver qué pasa en el siguiente :)

    PD: las erratas ya no te las menciono más jaja, que ya lo sabes.

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    1. Esa era la idea del relato, que se notase la tensión existente entre John y Yuri, cada uno cumpliendo su papel respectivo dentro del relato. En verdad estoy muy orgulloso con el papel de Yuri y compañía, son personajes breves pero dejan cada uno su marca y eso es justo lo que quería conseguir con cada uno de ellos.

      La idea que tenía con cada relato es que se mostrase un lado diferente de John, que por lo general está encerrado en el título de cada relato. Me alegro que vayas apreciando los cambios y que te gusten, la incertidumbre como bien dices va cogiendo fuerza a partir de "Castigo" y coge más fuerza en este relato.

      Me costó lo suyo escribir esa escena, tuve que hacer un pequeño parón para escribirla pero estoy muy orgulloso con el resultado. Si algo te aseguro en el siguiente son respuestas, espero que te guste :)

      PD: Ese es el pan de cada día en mis creaciones, muchas veces las tengo porque estoy deseando subirlas nada más terminarlas en vez de revisarlas un poco antes. Actualmente estoy corrigiendo esa mala costumbre.

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  4. Como siempre, nos encontramos ante un título sentencioso típico de tus relatos y, como siempre, este Briers sigue con su "manía" de recorrerse todos los callejones jeje. Sin tener en cuenta mis estupideces varias, por un lado, estoy MUY INTRIGADA, y además... ¿cómo que nuestro protagonista tiene novia / amante / algo por el estilo?, ¡nunca me lo huniera imaginado! Por otro lado, desde mi punto de vista la muerte del enemigo es algo confusa y no olvidemos mis manías con la ortografía y las expresiones:

    -Creo que suena mejor: "ni él me conocía a mí, ni yo a él" y "estaba embarcando para salir de la ciudad".
    -Cambia *solo por *sólo.

    Por lo demás...¡está genial!

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    1. ¿Qué puedo decir? Me gusta dejar caer una pequeña pista en los títulos, así empezáis la lectura con ganas jeje. Ahí está la gracia, a lo largo de los relatos anteriores te formaste una imagen de John como un asesino frío, vengativo y cuyo objetivo en la vida es matar a quienes acabaron con sus padres; por eso no te esperabas ni por asomo que pudiese tener a una mujer a su lado. La verdad es que disfrutó un poco dando estas sorpresas, no las veis venir xD

      Puede ser que te parezca confusa porque leíste a lo mejor con prisas, aunque seguramente sea más porque la hice misteriosa jaja (ya te contaré como pasó algún día).

      Siempre señalándome las faltas, ¡muchas gracias! Me alegro de que te gustase, me sacas la sonrisa con cada comentario nuevo que veo ^^

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  5. No me esperaba en absoluto que John escondiera un lado frío, calculador y despiadado dentro de su ser, sin dudas el final te deja con ganas de más.. ¿Quizá la amante va a tener un papel crucial en la historia?. Sin duda alguna, no deja a nadie indiferente.

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    1. Es parte del encanto de estos relatos, al ir al detalle y no dejarte conocer más de lo necesario del personaje, tiendes a descubrir cosas nuevas con cada relato (lo hice precisamente para que sucediese de esa forma jeje). Ya sabes que sí, espero que no te decepcionasen las dos últimas partes :)

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  6. 😐 que px , pebse que hablaria, pense que sabria la verdad del padre de john , queria saver el motivo de la muerte.....


    Porqye eres tan malo y juegas con nuestros sentimientos???

    Pero aqui tamvien demostrastes la otra parte del protagonista frio y sin sentimie tos el amor por una persona......


    SU NOVIA?? SU HIJA???

    Una intriga super grande que pasara con sergey? Con john? Quien ganara la disputa?

    Acaso john sera traicionado por su corazon?

    Podra terminar su venganza ?

    Que forma de terminar el capitulo.....

    Mil felicidades de nuevo👏👏 muy bueno ....

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