lunes, 7 de diciembre de 2015

Relato - Traición

Habían pasado meses desde el asesinato de Douglas Ratzfail. Los periódicos dieron bombo a la noticia durante semanas, hasta el último rincón de la ciudad sabía que alguien mató a ese desgraciado. Como esperaba el efecto se hizo notar enseguida: todos se volvieron más precavidos, contrataron más guardias, cesaron sus actividades durante un tiempo. Si creían que eso podría detenerme, estaban muy equivocados; todo lo contrario, eso solo favorecía mis planes.
Tardé un tiempo en acercarme a mi siguiente víctima: Rab Narsses, comisario de la ciudad y como no, un miembro intachable de nuestra sociedad; en la superficie claro. En las sombras tenía otro nombre. Todos lo conocían como “máscara”, un criminal del que no se conocía su apariencia más allá de su disfraz. Su especialidad era la infiltración y la extorsión, aprovecharse de las debilidades de otros para conseguir lo que quisiera.
Se escondió muy bien, pero terminé por dar con su identidad. La única pista que tenía era una máscara blanca con una sonrisa negra, así lucía en sus crímenes, esa era su otra cara. Fue precisamente eso lo que le delató.
Después de asesinar a Raztfail, decidí cambiar de método. Ingresé al cuerpo de policía con un expediente y una identidad falsos. De esa forma lo conocí y no tarde en cobijarme bajo su poder; pues es bien sabido que cuanto mayor es el poder, mayor es lo que se esconde bajo su sombra. Lo había creído una persona de confianza, un policía digno de respeto y admiración; pero cuando descubrí la verdad eso cambió. Era uno de ellos, me sentí traicionado cuando lo descubrí pero más lo sentiría él. El haberme engañado hizo que cambiara la forma en que lo mataría.
Me volví su hombre de confianza, su mano derecha, tanto fuera como dentro del cuerpo policial. Jugué su propio juego y le gané, el cazador se volvió presa sin saberlo; así debía ser. Después de meses de engaño, llegó el momento de poner en práctica el plan.
Ahora, meses después, el segundo caería, solo que él no lo sabía. Le había pedido que acudiera a los callejones del distrito sur con la mentira de haber atrapado a un criminal. No podía esperar.
No tardó en llegar, oí sus pasos en el callejón oscuro. Distinguí su figura acercarse: alto, enjuto, completamente relajado. La luz de las farolas no tardó en iluminarle, habría reconocido su cara en cualquier parte: ojos azules, pelo negro, bigote bien cuidado. Llevaba su gabardina y su ridículo sombrero, no entendía cómo podía gustarle.
Rab me miró con calma, sin mostrarse nervioso en lo absoluto.
— ¿Dónde está? —preguntó sin preámbulos.
—Lo dejé inconsciente al final del callejón —le señalé el callejón, oscuro como la boca del lobo.
Me miró incrédulo.
— ¿Dejaste a un delincuente sin vigilancia? —fingía estar sorprendido, pero yo sabía que no le sorprendía lo más mínimo. Después de todo, era un buen actor—. Eso ha sido una imprudencia, Jasón. Podría escapar.
—No lo creo, señor. Este callejón no tiene otra salida, solo esta —respondí con una sonrisa que reflejaba la más pura confianza.
Sonrió. Era una sonrisa tranquila, pero era falsa. Yo había visto la verdadera, afilada y siniestra como la de un tiburón.
—Veamos que has encontrado —sacó su linterna e iluminó el callejón. Me miró extrañado al ver que no sacaba la mía—. ¿A qué estás esperando, Jasón?
—Me olvidé de cogerla —mentí—. Será mejor que vaya delante, señor. Yo le cubriré las espaldas.
Rab asintió en señal de conformidad y se internó en el callejón, sonreí satisfecho. Había caído en la trampa por sí mismo. Escogí ese callejón premeditadamente, era largo y sin salida, lo bastante extenso para que no viera el fondo hasta estar a pocos pasos. Nadie nos escucharía allí, sin duda era el escenario perfecto.
Caminamos en silencio. Los pasos de ambos resonaban en el callejón. No tardaríamos mucho en llegar al fondo, era hora de prepararme. Metí las manos en mi chaqueta, despacio, sabiendo que el menor ruido lo alertaría.
Llegamos al final, gruñó en señal de desaprobación al ver que no había nada. Estando él aún de espaldas, saqué la pistola y le disparé. Un tiro limpio, le di en el hombro derecho. Cayó al suelo de rodillas con un gruñido de dolor, se había contenido para no gritar. Me preparé para mi actuación.
— ¿Qué significa…?
No llegó a terminar la frase. Se quedó mudo de sorpresa al verme. Llevaba puesta su máscara, la misma que él empleaba en sus crímenes. Su cara era un poema, ver la confusión pintada en su semblante era maravilloso.
— ¿Qué se siente al ver tu máscara? —mi voz era fría, carente de emoción—. ¿Qué se siente cuando es a ti a quien traicionan?
No dijo nada, simplemente miraba la máscara. En ese momento no me veía a mí, se veía así mismo, al criminal que era cuando llevaba la máscara. Ni siquiera se sujetaba la herida, parecía haberse olvidado completamente de ella. Debía tener un aspecto amenazador desde su perspectiva: un asesino vestido de negro luciendo una máscara sombría por la escasa luz de la linterna.
— ¿Por qué has hecho esto? —su voz no temblaba. Al parecer ver su máscara no fue un shock tan grande como esperaba. Sabía que esa no era la pregunta que quería hacer.
—Deberías saberlo, Rab. Después de todo tú me traicionaste primero —me quité la máscara en un gesto teatral muy ensañado, lentamente, de manera que mi cara no se viera de golpe—. Te he hecho lo mismo que le hiciste a mi padre, al buen hombre que confió en ti. El mismo al que tú vendiste.
Su expresión cambió enseguida. Ahora me veía como si fuera la primera vez, podía ver el recuerdo del niño al que le destrozó la vida.
—No es posible… —su voz apenas fue un susurro. Sus ojos estaban muy abiertos—. John, estás vivo.
—El niño que una vez conociste ya no existe. Ahora soy lo que ves ante ti, un hombre en busca de venganza —recordar mi pasado me dolía, como si me clavaran un hierro al rojo en el pecho. Entrecerré los ojos, mirándolo acusatoriamente—. Mi padre creía en ti, yo creía en ti. ¿Cómo pudiste? ¿Cómo te atreviste a ir a su entierro?
—Hice lo que tenía que hacer —no había ni el más leve rastro de arrepentimiento en su voz. Me miró con ojos cansados, parecía haber envejecido varios años de golpe—. Si vas a matarme, hazlo ya. Me harás un favor.
No podía creer lo que decía, ¿dónde estaba el criminal sin escrúpulos que atormentaba a la población? ¿Qué había pasado con el hombre frío tras la máscara? Ahora no tenía delante al asesino, sino al hombre que conocía desde que era niño. Eso solo me hacía sentir peor.
— ¿Por qué ahora? —pregunté lleno de rabia—. ¿Acaso piensas que puedo perdonar lo que hiciste?
—No esperaba que lo hicieras. Sabía que habías sido tú, ¿quién sino mataría a ese cerdo avaricioso? —me miró a los ojos, sin importar que lo apuntara con la pistola. Sus ojos eran los de alguien atormentado, los ojos de alguien que ha perdido las ganas de vivir—. Cuando mataste a Douglas, supe que tarde o temprano sería mi turno. No hay perdón para lo que hice. Yo traicione a tu padre, John. Yo les abrí las puertas de tu casa a los asesinos de tu familia. Esto —sonrió con amargura, hizo un amplio ademán con las manos— es justo lo que merezco.
— ¿Últimas palabras? —quería acabar cuanto antes con esto. No podía soportar verlo así, aceptando su castigo sin más.
Guardo silencio durante unos instantes. Acto seguido, echó la cabeza atrás y comenzó a reír, una risa cruel, seca. Cuando me miró la vi, vi esa sonrisa llena de crueldad, la sonrisa del criminal.
—Pobre, pobre John. ¿Qué diríantus padres si te vieran ahora? —se estaba burlando de mí, con esa voz grave y cruel—. Quién lo diría, ¡el niño prodigo se volvió un asesino! Aún recuerdo gritar a tu madre, me estremezco de placer solo de pensarlo. Si tan solo hubieras visto su cara, llorando y llamándote una y otra vez. No eres mejor que yo, sólo eres…
— ¡Cállate!
Apreté el gatillo. La bala salió disparada, directamente hacia su corazón. El tiempo pareció detenerse en el trayecto de la bala, entonces lo vi. Desearía no haberlo hecho.
Rab Narsses murió con una sonrisa. Lo hizo aposta, dijo todas esas cosas horribles porque quería que le disparara, quería que vengara la muerte de mis padres. Se mantuvo fiel a su memoria hasta el final, no como el traidor sino como el hombre que me había visto crecer, el que consideraba parte de mi familia.
Guardé unos minutos de silencio, con la mirada perdida, sin llegar a creerme todo lo que en ese momento acababa de ocurrir. La luz del amanecer comenzaba a clarear el cielo. Ya no hacía nada allí. Me marché con mal sabor de boca, no fue un asesinato que disfrutara.

12 comentarios:

  1. Ya lo notaba en Venganza, pero aquí es más fuerte. Me refiero al aura asesina que rodea a John, pero que vamos viendo es más sin querer que otra cosa. Él odia este papel que desempeña, en los dos asesinatos que ha cometido se nota sin palabras que siente pena y lástima por sus víctimas a pesar de lo que hicieron con su familia.

    Veo que claramente los dos —y probablemente los siguientes— eran más que conocidos del padre: eran amigos. Y eso duele más.

    Me ha gustado más Rab que Douglas, mucho más humano, arrepentido en el fondo por lo que hizo.

    Me pregunto hasta dónde conseguirá vengarse, pues dudo que no le pillen algún día, mata a lo basto y no parece preocuparse de esconder pruebas que le podrían incriminar, mata y se larga jaja

    Su crudeza me recuerda un pelín a Kvothe, no sé, esa impresión de chico herido que juega a ser grande ;) Y en esa faceta del resentimiento me hace pensar en mi Derek Vermonth jaja pero bueno, esa es otra historia.

    He visto que al principio "máscara" no le has puesto tilde, aunque a lo mejor como es su "título" no lo lleva adrede, y más abajo "él" se te olvidó la coma. :)

    ¿Elegiste Jason por hacer alusión al asesino de Viernes 13?

    ¡Qué ganas mañana de seguir leyendo! Ya te iré comentando mis impresiones :)

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    1. Desde luego eres muy perceptiva, eso me gusta :) No te falta razón, John no disfrutó en absoluto de la muerte de Rab; de hecho es el propio Rab quien se lo pone más fácil en sus últimos momentos.

      Estás en lo cierto, todas las víctimas tienen en común que conocían a los padres de John. En el caso de Rab era como un tío para él, lo que lo hizo más difícil aún.

      Esa era la idea, ambos son la antítesis del otro: Douglas no tenía principios y no sentía remordimientos; en cambio Rab se sintió culpable durante todos esos años y nunca pudo quitárselo de la cabeza. Por eso mismo se dejo matar al final para compensar lo que hizo.

      Quien sabe, tendrás que seguir leyendo para saberlo :) No había pensado en eso, lo cierto es que ahora que lo dices si que se parece un poco a Kvothe; solo que John no es tan bueno como Kvothe, tiene una historia difícil pero no como "el sin sangre". Cierto, hemos hecho personajes parecidos en eso jaja

      Que va, lo cierto es que el nombre falso no significa nada. Solo cogí el primer nombre que me vino a la cabeza con J y fue Jason.

      ¡Espero que te gusten las siguientes partes! Gracias por comentar :)

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  2. ¡Enhorabuena Jasp, me gustó más este relato que el anterior! En este se ve más claramente que John no deseaba matarlos realmente, aunque lo termina haciendo y quizá no se da cuenta de que asesinándolos él también se convierte en otro asesino. Me gusta como mantienes la intriga de la historia... ¡así que voy a seguir leyendo!

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    1. ¡Muchas gracias, Patricia! Me alegro de que te vaya gustando, la verdad es que dicen que Traición es la mejor parte de la serie pero espero que te gusten los demás relatos :)
      ¡Disfruta de la lectura!

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  3. En este segundo relato de la serie parece que vas sistematizando ya la forma de narrar: presentación de la víctima, preparación del plan y asesinato propiamente dicho. De las tres partes, creo que la que más se disfruta es la última, por ser esta la que mayor carga emocional e intensidad narrativa aúna; al fin y al cabo, es el clímax del relato jeje. Si no me equivoco, conocemos también el nombre completo de Jasón Briers, hasta ahora desconocido.

    Nuevamente –y más si cabe en esta ocasión–, centras esfuerzos en describir con detalle el momento del asesinato, desde el ardid previo hasta ese último disparo, casi obligado por la sed de venganza misma, que acaba con Narsses. Creo que el relato sigue adoleciendo de falta de contextualización –en seguida se precipita al momento del crimen, y poco sabemos de la relación entre uno y otro personaje más allá de lo que se puede inferir al principio y, sobre todo, al final–, y eso perjudica un poco al conjunto; pero también tiene virtudes que se potencian con respecto a “Venganza”, como son la manera de matar en sí (muy bien hilada la secuencia en el callejón, y mejor aún el detalle de la máscara) y la inclusión de sentimientos de duda por parte de Briers antes de apretar el gatillo. Se desprende, desde luego, lo hueco de la venganza.

    Tiene mucho de tragedia griega lo que escribes, por lo irrefrenable de la vindicta a cobrarse solo por medio de la sangre. Jasón Briers parece no estar exento de capacidad de perdón, pero es la propia venganza –más que él mismo– la que lo lleva a ejecutar el plan y, en última instancia, a apretar el gatillo. Actúa casi cual marioneta bajo el yugo de sus propias emociones, como alguien sin capacidad de elección frente a lo ineludible de su misión para vengar el honor de su familia. Un tema muy recurrente en literatura y, personalmente, de mis favoritos.

    PD: revisa algunas erratas ortográficas y de puntuación, ¡que no te desluzcan lo bueno que tiene el relato!

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    1. Lo cierto es que de todos los relatos de la serie, "Traición" es el gran favorito. Podría ser que llevases razón o que cambie en el siguiente relato, tendrás que leer más para averiguarlo. La parte final del relato me dolió hasta a mí (de hecho es lo que más me comentan), pero ese no es el tema jaja. Respecto al nombre real del asesino es John, aunque ya te lo comenté en persona tenía que dejarlo caer por aquí xD

      Lo de la falta de contextualización es el sí-no de esta serie, depende de cada lector gusta más o menos. Esta vez me lo curre más para marcar la diferencia con el relato anterior, con este sufrí lo suyo (y eso que lo cree al pobre Rab solo para morir)

      Es lo malo que tiene la venganza, no puedes quitar una vida sin que te afecte aunque sea un poco y en este caso ya se sabe. No me había parado a verlo desde esa perspectiva, buen detalle el de la tragedia griega. A mi también es un tema que me gusta bastante, da para tramas muy buenas si sabe hilar bien.

      PD: Soy consciente de que las tíldes son mi talón de aquiles (nunca mejor dicho), haré una revisión-corrección lo antes posible

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  4. Me hubiera gustado ver cómo Briers se iba ganando la confianza del comisario poco a poco pero, ¡qué se le va a hacer! Imagino que no hizo absolutamente nada especial para persuadirlo así que pasemos a la acción, a derramar más sangre. Eso sí, espero que el relato no consista en una enumeración de asesinatos y de las argucias del personaje principal para cometerlos porque en ese caso convertiríamos la lectura en pura monotonía.

    Por otro lado, no creo que el protagonista se vaya de rositas y además, tengo la impresión de que de matar y matar se va a convertir en una persona incluso más fría que sus enemigos, tal vez en un demente.

    Tengo ganas de saber más sin embargo, ¡hay que intragarse poco a poco, de lo contrario me llevaré un buen shock!

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    1. Lo sé. Soy consciente de que escritos de esta forma a cada relato le falta sustancia, información que os encantaría saber y que haría mejor el relato, pero como concebí la serie tenía que hacerlo así. La gracia de "Asesino" es que son relatos que van al grano, al momento en cuestión que se narra; pero tranquila que en un futuro tengo pensado convertir esta serie en un libro y no pienso escatimar en detalles, ¡paciencia por favor!

      Es posible que sea así o es posible que no, tendrás que leer más para averiguarlo (aunque en verdad ya los has leído todos, es lo que pasa por tardar tanto en comentar xD).

      Espero que los cuatro relatos restantes hayan sido de tu agrado :)

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  5. Es interesante como profundizando un poco más en la historia e intenciones de John, salga a la luz que realmente no disfrutó con la muerte de Douglas y que esconde un trasfondo más elaborado. Me tiene intrigada como continuará la historia, enhorabuena nuevamente.

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    1. Eso es lo bueno de las historias, cuanto mas te sumerges en ellas más detalles vas descubriendo y más te va gustando. Si te soy sincero la muerte de Rab, la víctima de este relato, me dolió especialmente. Como el autor tengo que reconocer que fue la única que me hizo sentir mal, influye bastante la forma en que escribí este relato y me consta que a muchos también les afectó que acabase con ese personaje.

      Un placer tenerte por aquí comentando mis creaciones, muchas gracias, señorita :)

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  6. Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero me complace decir que está vez no es así. La primera parte del relato me dejó con la intriga de saber que ocurriría, pero la segunda ha conseguido que me interese por la historia... Me ha recordado a una de esas series en las que en cada capítulo te van desvelando algo impactante para conseguir la atención del espectador... Espero poder seguir leyendo la historia de John y saber si consigue su propósito, y también descubrir algo me interesa: ¿Qué hará una vez cumplida su venganza?
    Nada más que decir, espero poder seguir esta historia ^^

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  7. Que?????
    Asi sin mas terminas el capitulo??
    Me gusta como relatas tu historia en tan pocas palabras , pero con esos detalles esenciales para el lector , ya que aveces estamos acostumbrados a leer el como , gana su confianza pero aveces suele ser algo aburrido porque tenemos la intriga de leer lo mejor del capitulo....
    Esperemos que el 3 se ponga igual o mejor que el 1 y 2 , ya que tu historia me atrapo desde el primer instante ...
    Por fin conoci el nombre del protagonista john ,ahora lo unico que me deja intrigada es saber la historia ya que si era un niño y pasaron 8 años , desde que mataron a sus padres debe tener unos 18 -23 años? (No me dejes con la duda), cuantos complices mas hay ? , cual es el motivo por el que mataron a su familia?
    0 y van 2 👏👏 otras vez felicidades !!!!

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